Consejos para caer bien cuando se viaja, por ejemplo a Brasil

La historia se repite en cualquier lugar al que se vaya. Uno tiene que caer bien para que no le traten como a un turista más con el símbolo del dólar escrito en la frente. Hay que intentar que nos traten como a personas y no como a bancos. Ganarnos a las personas para que acepten nuestra presencia y les agrademos en sí, sin tener que gastar en cada acción que realizamos. Y sobre todo para disfrutar de una charla sincera, de la compañía alegre de una persona que nos proporcionará en un rato mucha más información de la que se encuentra en las guías de viaje.

Los consejos que destaco a continuación funcionan en prácticamente todos los países, pero en este caso os quiero pasar algunas frases fáciles que pertenecen a populares canciones brasileñas, y que pueden abrirnos muchas puertas

1. Hay que aprender algunas palabras en su idioma, y nunca decir que su lengua es “fácil”.

Todos los idiomas cuestan esfuerzo, y todas las personas encuentran dificultades en aprender la gramática y pronunciación correcta de su lengua natal. Por eso, sea chino o portugués, a cualquiera le gustará comprobar que el turista desconoce algo que él domina, pero a la vez que lo considera valioso como para tomarse el esfuerzo de intentar acercarse a él con unas palabritas. Pedir ayuda con la pronunciación de una palabra dando la imagen de extranjero patoso siempre ayudará para meterse en el bolsillo a brasileñas y brasileños.

Como ejemplo os dejo un forró, estilo musical muy popular en el Nordeste y por extensión en todo Brasil. En este caso el Forró Sebastiana nos enseña en su estribillo, como si fuéramos colegiales, las principales letras del idioma: a e i o u y

2. Destacar el medio natural del país que se visita…

Siempre hará que las personas se sientan orgullosas del lugar en que se encuentran. En el caso de Brasil además ellos se sienten muy orgullosos de su clima, por eso la frase que recomiendo es Moro num país tropical, abençoado por Deus e bonito por natureza=vivo en un país tropical bendecido por Dios y bonito por naturaleza

3. Afirmar que la comida es excelente.

Si es necesario decir que es la mejor que se ha probado. En este caso el café, ese producto del que muchos países de Etiopía a Colombia están orgullosos, nos ayudará a arrancar una sonrisa diciendo: Para fazer um bom café meu bem, como se faz lá no Brasil= para hacer un buen café, cariño, como el que se hace en Brasil…

4. Elogiar la simpatía de su gente.

Es algo de lo que todos los habitantes del planeta les gusta presumir. En este caso lo tenemos fácil, la cultura brasileña es de por sí acogedora y alegre y muchas de sus canciones tradicionales defienden una vida amable y despreocupada. Así que si proclamamos que  en Brasil a vida é bonita, é bonita e é bonita=la vida es bonita, es bonita y es bonita, nos ganaremos más de un amigo.

5.Reseñar lo especial de su folclore.

En cualquier lugar y en cualquier cultura la forma de sus celebraciones, los compases de su música y los pasos de su danza son únicos y profundamente anclados a sus raíces. Alabar el folclores es alabar la tradición y la historia de un pueblo y su forma de hacer las cosas. Por eso digamos sin miedo en Brasil: Não deixe o samba morrer=no dejes morir la samba.

6.Alabar la belleza de sus mujeres.

Funciona siempre que no hablemos de la pareja de la persona con la que hablemos. Si elogiamos la estética de las mujeres ante una de ellas se sentirá halagada, y un extraño sentimiento de paternalismo, camaradería, o quizás machismo hará que seamos cómplices de los hombres si le dirigimos a ellos el piropo referido a la fémina. En este caso el ejemplo se ilustra con una canción conocida mundialmente; entonando olha que coisa mais linda=mira que cosa tan bonita, cualquier sabrá que estamos hablando de la chica de Ipanema

7. Y por supuesto proclamar las bonanzas de sus jugadores de fútbol y afirmar que su equipo será el gana en el Mundial-

O por lo menos, que será el segundo después del propio.

 

 

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Lo que verán (y cosas que no experimentarán) los jugadores en el Mundial de Brasil

En espera de los resultados de los primeros partidos son seguro 3 las ciudades que verán los jugadores de La Roja en Brasil. Con toda seguridad, aparcarán los entrenamientos algún rato para disfrutar de las maravillas del país, pero habrá otras cosas muy cerca, que su categoría de superestrellas les impedirá experimentar y nosotros, turistas sin más, podremos vivir.

1. Lo que verán en Salvador de Bahía: El Pelourinho Pelourinho Salvador de Bahia

Es el barrio histórico de Salvador de Bahía, visita obligada de cualquier turista. Situado en lo alto de la ciudad, sus calles empedradas y los edificios coloniales de colores nos sitúan en un Brasil en el que pareciera no pasar el tiempo si consiguiéramos sacar a los turistas que se agolpan en él con sus móviles, tabletas y cámaras de vídeo y fotos.

Pelourinho era hasta 1884 una palabra habitual entre los habitantes de muchas ciudades de Brasil. Se refiere a la columna de piedra colocada en la plaza principal de la población para exponer a los esclavos, comerciar con ellos o castigarlos. Podemos imaginar de dónde vino el nombre del barrio y por qué.

2.No experimentarán en el corazón de Bahía, el sonido de los múltiples conciertos improvisados en cada esquina. No comerán un acarajé preparado como hace décadas por una gran negra vestida de blanco en un puesto callejero. Nadie les colocará sin darse cuenta en la muñeca una fita de bonfim, una pulsera de tela con tintes religiosos, para después chantajearles la mayor limosna posible. No pasarán una noche en cualquier plaza, embriagados de caipirinha y soportando los empujones bailongos de bahianas y bahianos sudorosos y animados con muy poco respeto por los límites de cercanía interpersonal europeos, pero con fragancia de jabón y perfume (lo entenderás pinchando en el enlace).ensaio-olodum-06

3. Lo que verán en Río de Janeiro, el CorcovadoIMG_0293Y es imposible no ver esta estatua de 38 metros encima de la colina de 710. A los cariocas les gusta ver la estatua como un gran padre que abre sus brazos protectores para todos los que habitan la ciudad. Un refugio de fe para los abnegados ciudadanos que viven con paradójica alegría el calor, la inseguridad y la injusticia diaria de un país al que le queda mucho por recorrer en igualdad social. Fue construido en 1931 sobre una colina que se llamó en su día “Pico de la Tentación”, y sufragado por todo Brasil. Se organizaron fiestas, celebraron rifas, se pidió dinero casa por casa para poder construir un monumento que simbolizara todo un país. Los brasileños ya demostraron hace 80 años, que a veces el corazón puede hacer más cosas que la cabeza, a la hora de llevar a cabo el proyecto que quieren.

4. No podrán tener una charla tranquila en la Colonia de Pescadores que aún resiste en un rincón de la playa de Copacabana. Con unas instalaciones muy pequeñas y unas 20 embarcaciones sobre la arena, esta pequeña comunidad de trabajadores del mar resiste al tiempo. Salen entre las 5 de la mañana y las 9 a pescar y dejan el género en una pequeña tienda que hay allí mismo. El resto del día lo pasan reparando las barcas, echando remiendos a las redes o simplemente bebiendo cachaça y compartiendo la visión de una ciudad desde un mismo lugar a través de los años.colonia pescadores copacabana

5. Lo que verán en Curitiba: el Jardín Botánico

Con su Palacio de Cristal, inaugurado en 1993, es un ejemplo del orden y el diseño del que les gusta presumir a los habitantes de Curitiba. Los jardines de formas geométricas intentan emular a los de Francia y el gran invernadero Art Noveau está inspirado en un palacio de Londres. Es un intento doble de conservar la botánica de la región y de dar una muestra de que la ciudad es más ecológica, ordenada, cosmopolita y moderna que la media de Brasil. Con profundas raíces europeas, los curitibanos se empeñan en querer demostrar que en Brasil no todo es samba y carnaval Jardim Botanico Curitiba

6. Pero no se detendrán en la puerta para charlar con su portero Antônio da Silva, que como a cualquier brasileño le gusta hablar de todo y de nada en la misma conversación. En un tono pausado y cercano, contará como la gente se llevaba las plantas a su casa o el último rifirrafe que tuvo con unos chavales que se colocaban bajo el puente para ver las braguitas a los turistas. Y esto señores y señoras, también es un placer que no podrán tener las estrellas del fútbol y sí todos los que viajen por Brasil gastando (de verdad) la zapatilla.Jardim Botanico Curitiba porteiro

 

 

8 cosas que debes saber antes de viajar a Brasil a apoyar a La Selección

CIMG16281. Brasil está en el extranjero. Parece una perogrullada, pero no lo es. Mira tu pasaporte y comprueba que tiene una vigencia de 6 meses como mínimo. También debes tener un billete de ida y vuelta confirmada, sin esos requisitos no te dejarán entrar en el país. También debes tener una reserva de hotel confirmada para que los agentes aeroportuarios te permitan la entrada al país.

real-brazil2. En Brasil utilizan Real Brasileño. Y de hecho hay que acreditar que se poseen 170 de ellos por cada día que estés allí. Una cantidad que equivale a 55€. Si decides utilizar tu tarjeta de crédito, debes tener en cuenta que los cajeros no están en la calle sino dentro de los bancos. Y la mayoría los cierran a la vez que la sucursal. Son pocas las oportunidades que hay de sacar dinero después de las 8 de la tarde. Como contrapartida, hay que destacar que el uso de la tarjeta de crédito está muy extendido, incluso para pagar cantidades pequeñas.

Corcovado Río de Janeiro3. En Brasil hablan portugués, no brasileño. Igual que el idioma oficial de México es español y no mexicano. Aunque los idiomas son similares y muchos brasileños están acostumbrados a escuchar español por estar rodeados de países hispanohablantes, a veces no vale con gritar lo que queremos en español. Y ahí va la primera clase, si eres mujer y dices “obrigado” en vez de “obrigada” pensarán que das las gracias, pero también que tienes un problema de definición de género. Intenta aprender un par de palabras que te facilitarán la vida.

486491_2283567105044_1884382817_n4. En Brasil no siempre es verano, de hecho ahora es invierno. Ya sé que al pensar en Brasil aparecen en nuestra cabeza imágenes de playas tropicales y las playas no se van de vacaciones, pero en Brasil también llueve. Cuanto más al Sur avanzamos, el clima es más frío. Por ejemplo en Sao Paolo en julio, la temperatura media en julio es de 16º con mínimas de 12º. Conviene llevar un jersey y un chubasquero junto con las sandalias y el bañador.

IMG_01655. En Brasil también hay restaurantes. Y lo digo por aquellos que llenan la maleta de comida antes de salir. Lo primero porque hay que cuidar no sobrepasar el límite de peso del equipaje que depende de cada compañía. Y lo segundo porque no podrás entrar en el país con alimentos frescos, queso, pescado o carne. ¡Y eso incluye el jamón serrano! Ni envasado al vacío ni nada de nada, si te revisan la maleta y los llevas, te lo quitarán.

São_Paulo_-_Skyline_by_night6. En Brasil hay ciudadesy dentro de ellas, farmacias. Hay que seguir una serie de precauciones sanitarias, entre ellas es recomendable, pero no obligatorio, vacunarse contra la fiebre amarilla. Pero no debemos  entrar en estado de paranoia pensando que va a salir un escorpión entre las sábanas o una serpiente junto al autobús. Aunque se vaya a Brasil, no se va a la jungla. Los partidos de copa se celebran en ciudades, algonas macrociudades, a las que sólo se aclimata el ser humano.

lei-seca7. En Brasil rige la “Ley Seca”. Según la cual, no se puede ingerir ni una gota de alcohol antes de coger el coche. Los turistas pueden conducir en territorio brasileño con el carnet de conducir del país de origen, pero hay que tener cuidado con lo que se bebe. En la puerta del estadio, en la playa, en el centro de las ciudades y por cualquier parte habrá vendedores ambulantes vendiendo cerveza, pero tampoco será difícil encontrarnos con un control a la salida. Desde 2009 el gobierno es muy estricto a la hora de aplicar la ley contra los conductores que hayan ingerido algo de alcohol. Por beber una cerveza pagarás 600 € de multa. A partir de 3 se contemplan penas de cárcel de entre 6 meses y 3 años.

8. En Brasil la alegría es contagiosa, así que después de seguir estas recomendaciones, relajate y prepárate a disfrutar no sólo de tu equipo, sino de un país que vibra con cualquier acontecimiento, alegre y despreocupado, sencillo y exótico, que alberga personas con infinitas ganas de vivir.Subida Corcovado

Si quieres escucharlo:

 

 

 

 

Dúchate en Río de Janeiro

Photo credit: Marcio Cabral de Moura / Foter / Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Generic (CC BY-NC-ND 2.0)

Ducha en la playa-Marcio Cabral de Moura

La necesidad básica de ducharse de cualquier lugar del mundo se hace acuciante en Rio de Janeiro cuando los termómetros marcan 40º y la humedad se acerca al 90%.  Pero el ducharse en Brasil también es una cuestión cultural.

Ducha en la favela

Ducha en la favela-Memórias do PAC

Y es que el estar limpio y sobre todo cheiroso “perfumado” es una virtud muy valorada entre los habitantes del quinto país más grande del mundo. Se duchan, por la mañana, se duchan a mediodía, se duchan por la noche,… su ideal parece ser que cualquier gota de agua que corra por sus cuerpos sea de agua, nunca de sudor.

Chuveiro da praia

Hay que esperar cola para ducharse-Adriana Paiva

Es normal por ejemplo entre los cariocas que alguien interrumpa una conversación telefónica porque va a ducharse, o que un invitado a una cena llegue a la casa solicitando una ducha en primer lugar. Y desde luego las consecuencias se notan en la nariz: el metro, la discoteca, un concierto, o cualquier lugar concurrido suele tener fragancia de jabón.

SaboneteAdemás jabón de pastilla. A los brasileños/as, por lo general parece que no les gusta sentir el tacto de una esponja ni de un gel, que escasean en los estantes del supermercado. Así que si vas de visita allí, no encontrarás gel de baño, pero sí una mueca de discreta desaprobación si ante la pregunta ¿no te duchas? respondes que ya lo has hecho a lo largo del día.

Los europeos  tienen fama de guarros en Río. Muchos estudiantes brasileños en Europa cuentan con sorna los problemas que han tenido en familias de acogida cuando les han indicado que gastaban demasiada agua y con auténtica hilaridad su hallazgo en estanterías europeas, de desodorantes que aguantan 72 horas… ¡72 horas sin ducharse!

Estatua de Iracema-Fortaleza

Estatua de Iracema, la virgen de labios de miel

El choque entre olores europeos y brasileños, ya viene plasmado en la literatura brasileña en 1865. José de Alencar narraba como 200 años antes, un portugués curtido en la batalla, con harapos y sucio de arena encuentra a la indígena Iracema, justo después de haberse bañado. Ella aglutina en su cuerpo varias fragancias de flores exóticas de la selva. Mientras se producía este encuentro literario en América, en el viejo continente comenzaban sus andanzas don Quijote o el Buscón, que no sentían el mismo respeto por la higiene que aquella virgen de labios de miel.

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Río de Janeiro: Ciudad Maravillosa-Marta Jaenes

Parque Lage-Marta Jaenes

Parque Lage y Cristo del Corcovado-Marta Jaenes

 

 

 

 

 

 

Río de Janeiro es sobre todo sensualidad. Se puede visitar el Cristo del Corcovado, el Pan de Azúcar, el sorprendente parque Lage o el tradicional barrio de Lapa, pero sin duda el mejor plan es sentir la brisa marina y el sol intenso de las playa de Ipanema o Copacabana y pasar el tiempo delante de un coco helado, dejando que el ritmo de la ciudad maravillosa se apodere de nosotros y pensando que la vida es ese instante de felicidad en el que todo y nada está ocurriendo.