Las patatas fritas de Bélgica

manneken-pisSon el símbolo nacional. Más que el Atomium o el divertido Manneken Pis, más que el orgullo de albergar a numerosas instituciones comunitarias. A la hora de pensar en un motivo de orgullo común, los belgas escogen las patatas fritas.4928046562_a422bec733_z

Una escena típica del país es ver la colas de personas esperando en la calle delante de un puesto de “Frituur”. Todos las miran con gula pero antes de echárselas a la boca pasan por un gran dispensario de mayonesa que utilizan con generosidad. Los belgas dicen que sus patatas fritas son las mejores del mundo y comparan las patatas de los diferentes puestos haciendo controles de calidad.

4344695768_4b8227bdf9_zLas patatas de los “Frituur” son siempre congeladas, y se fríen dos veces, una primera para “cocerlas” y que no queden crudas por dentro y otra para darles el punto final justo antes de ser consumidas por el cliente, que notará en sus manos el contraste del calor del manjar con la temperatura ambiente de un invierno de, pongamos por ejemplo, Bruselas.

Aparte de comer patatas, a los belgas les cuesta ponerse de acuerdo. Su sistema electoral es complejo e intenta dar voz a las tres comunidades lingüísticas del país, el neerlandés, el francés y el alemán. Las diferentes zonas de esta monarquía federal constitucional comparten pocas cosas. En 2011, Bélgica rompió el record mundial de un país sin gobierno. Los resultados de las elecciones anteriores no fueron concluyentes y costaba ponerse de acuerdo. Así que después de 8 meses, los belgas, hartos de esta situación, iniciaron la “Revolución de las Patatas Fritas”.

original.34143Por las calles de las diferentes ciudades se repartieron patatas fritas gratis y los “indignados” belgas caminaban por la calle muy enfadados, comiendo patatas fritas. Sin embargo, los dirigentes no se asustaron con esta medida drástica y esperaron hasta pasar los 541 días de negociación para formar gobierno. Así que podemos decir que el único consenso de la revolución fue las Patatas Fritas.

156197Pero la oda a la patata frita, no acaba ahí. En Brujas, se decidió que este elemento era tan importante en la dieta belga que se erigió un museo en su nombre, el “Friet Museum”, o Museo de la Patata Frita, cuyo eslogan es “van patat tot friet”, traducido, de patata a frita.friet04

Así que si de verdad queremos conocer el orgullo de los belgas, no vale la pena detenerse en la Plaza Mayor ni dar un paseo en barca recorriendo los canales medievales de Brujas. Hay que entrar en este museo donde nos mostrarán más de 400 objetos antiguos utilizados en la manipulación de las patatas. Nos hablarán sobre el origen de la patata frita y las múltiples posibilidades que tiene (que tiemblen los restaurantes de postín). Al final de la visita por supuesto, que se pueden degustar las frietjes, porque aseguro que después de visitar este museo pasa lo que después de escribir este artículo.

O me voy a comer patatas fritas o el empacho que me ha producido hablar de ellas hará que en un buen tiempo no me lleve a la boca el admirado tubérculo.

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Turismo nadando en Basilea

Schwimmen-Rhein-Basel-540x304El paseo junto a un río en verano, es agradable en cualquier ciudad. Pero en Basilea es peculiar, y no me refiero a la vegetación tan abundante ni a la costrucción de sus puentes. Ni siquiera estoy hablando de la playa nudista donde poder tomar el sol sin bañador. Al llegar al muelle, vemos que en él no hay barcos….¡hay bañistas!

Bañistas en el Rín-Basilea

Es una experiencia única, visitar la ciudad nadando. Se puede hacer en  Basilea, en Suiza, dejándose llevar por la corriente del Rin. A remojo se tienen unas vistas envidiables de la Catedral de Basilea, del “Cuartel de la Cultura” “Kulturkaserne” y de la casa de Nietszche. En verano en Basilea, el río Rin se convierte en una especie de húmedo autobús panorámico que arrastra 3 kilómetros a quien quiera dejarse llevar a 12 kilómetros por hora.

Tirarse al río en el Rin

La verdad es que a simple vista parece una locura meterse en un río con un caudal medio de 2.100 m3/s que además hasta hace poco era conocido como la cloaca de Europa. Pero la experiencia de fluir junto a peces y barcos, mientras se observa la belleza de Basilea, flotando bajos sus puentes, merece la pena.64693-rheinschwimmen-001

La excursión que nos propone el Ayuntamiento de Basilea no va a ser un tranquilo paseíto en barco (de hecho precisamente lo que falta es el barco), pero tampoco va a ser la aventura más trepidente de nuestra vida, asumiendo un riesgo hasta ahora desconocido. Los suizos lo tienen todo pensado. Hay carriles para bañistas y para barcos, las autoridades del país no te dejarán bañarte si sus análisis dan niveles de contaminación del agua peligrosos para la salud, si la temperatura del agua baja de los 18º, si hace mal tiempo o por supuesto si hay tormenta.

PROD_SRLG_Karte_A5_ZH_VarAdemás están los “Schwimmsack” los sacos de nadar, porque claro, uno se mete en el río, deja el reloj, los zapatos y lo que lleve, se mete en el río y se deja llevar por la vida, pero al salir del río 3 kilómetros más abajo se da cuenta de que no tiene ni toalla, ni ropa interior, ni nada de nada. Y no vale encargar al amigo cobarde quedarse con las cosas en tierra firme hasta volver, porque uno tampoco se puede tirar al río solo, según las indicaciones municipales.images

Los “Schwimmsack” sirven como señalización por sus colores fluorescentes, pero también como hermético guardarropa y como salvavidas. Después de meter todos nuestros enseres, el saco queda hinchado y apoyados en él, podemos disfrutar de todo lo bueno del paseo, sin preocuparnos de hundir la cabeza, regular la respiración, darle a los pies… En fin que para este viaje no hace falta ni nadar, agarrado a la bolsa-flotador hacemos turismo.

 

 

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¿Por qué se marean los venecianos fuera de su ciudad?

Plaza San Marcos VeneciaLes pasa a muchos de ellos, al abandonar esa bella ciudad italiana. No se encuentran bien. Y todos entendemos que perder de vista la maravillosa basílica de San Marcos o el Palacio Ducal, es desde luego un shock. Pero sucede algo más para que los habitantes de La Ciudad de los Canales presenten diversos síntomas extraños.

10626065914_07c0a0febfLes cuesta concentrarse, tienen una extrema fatiga e incluso les cuesta mantener el equilibrio, andan raro, tienen la sensación de estar en una hamaca o mecedora, si se sientan o se quedan quietos, la cosa empeora ¿por qué?

Lo que les pasa a los italianos de La Ciudad de la Laguna coincide exactamente con lo que les pasa a los marineros que llevan meses en la mar es el síndrome del desembarque o el mal de tierra firme, y diréis ¿qué tiene que ver? Pues tiene que ver y mucho, porque Venecia no es tierra firme.9798852653_bf7d085cf3

Lo que ahora visitan 20.000 personas cada día, en su día se escogió por ser una laguna pantanosa donde no quería ir nadie. Cuando en el siglo V los pueblos “bárbaros” llegaron a las zonas cercanas a Venecia, sus habitantes decidieron que trasladándose a un lugar lleno de fango y mosquitos, no serían molestados. Pero pronto vieron que sus casas se hundían a la mínima.

Para encauzar las aguas construyeron los canales que ahora surcan las góndolas y  donde querían edificar clavaron en el suelo arcilloso pilotes de madera, algo parecido a lo que ocurre en Amsterdam y en otros territorios ganados al agua. Es madera a la que el paso de los años y los sedimentos han construído en un material duro casi como la piedras, pero que tiene ligeros movimientos.

venice-gondola-grand-canal.jpgEsos ligeros movimientos imperceptibles son los que hacen que los venecianos crezcan y vivan en un leve vaivén al que se acostumbran y cuyo cuerpo echa de menos al estar en tierra firme.

Canaletto_-_The_Grand_Canal_and_the_Church_of_the_SalutePoco tengo que añadir a la belleza de La Reina del Adriático. Recorrer sus calles a pie es una experiencia preciosa y hacerlo sobre una embarcación como medio de transporte nos hace sentir estar en un lugar único. El runruneo de los turistas, los cantos lejanos de los gondoleros, la bruma constante y el aroma de los canales embriaga. Venecia despide belleza a bocanadas. El mismo paisaje que pintaron con esplendor Canaletto o Tintoretto, condujo lentamente a su fin al protagonista de Muerte en Venecia, de Thomas Mann.

Venecia decae pero no se muere, se mueve.

 

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¿Quién da la vez en Budapest?

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La respuesta es…nadie.

Y no es que haya por todos los lugares dispensadores de papelitos con el número de turno, no. Los húngaros han desarrollado un sistema que les evita confusiones a la hora de pedir pan, pescado, fruta o carne; la fila.Inside_the_Great_Market_Hall_in_Budapest

Entrar en el Mercado Central de Budapest es una de las experiencias más únicas que se puede tener en un mercado. Al atravesar la fachada de pirogranito uno puede quedar impresionado por la estructura de acero y cristal y no darse cuenta de lo más llamativo: el ambiente completamente silencioso. Los compradores se disponen en filas organizadas que les permiten esperar a que llegue su turno para, en voz baja, realizar al tendero su pedido. No buscan hablar ni cotillear, van a comprar. 2996

Tal vez les venga de la herencia comunista que aún se respira en la ciudad, y ni compradores ni vendedores quieren que se les convenza de unas u otras adquisiciones, pero la verdad es que a los húngaros no les gustaba el mercado desde el principio. Admiten, al igual que la Unesco que es una joya arquitectónica; el entorno, a orillas del río Danubio es único pero….costó mucho dinero. Y las reglas nada más inaugurarse en 1897…¡incómodas! Higiene extrema, precios fijados por el director del mercado, transporte de mercancías y horarios de la venta rígidamente controlados…

2995Prohibieron expresamente ofrecer mercancías en voz alta, gritar, cantar, silbar, usar palabrotas y blasfemar. Y lo peor, los habitantes de Budapest siempre se han quejado de que los precios en la ciudad nunca fueron los mismos tras la inauguración del mercado.

Pero hay algo en los habitantes que les hace comportarse de esa forma. Cuando van a escoger por ejemplo una de las carpas que están vivas en los acuarios de la pescadería no hablan de los que la comerán en su mesa en Navidad. pontyok-fulladoznak-a-tescobanLos húngaros son serios y pesimistas. Ellos dicen que les sale todo mal. Después de 145 años bajo el imperio otomano, entran a formar parte en el Imperio Austrohúngaro con papel de secundarios. Llega la Segunda Guerra Mundial (nada agradable para nadie) y entran a forma parte de la Unión Soviética. Se les ilumina el rostro cuando dicen que han inventado el bolígrafo, pero pronto vuelven a su pesimismo cuando recuerdan los datos que despide su economía.

Pero a pesar de todo, Budapest es un deleite para los sentidos: IMG-20131203-WA0032

-Para la vista, porque el paisaje que conforma la orilla del río es Patrimonio de la Humanidad

-El oído quedará encantado junto a la fachada del Conservatorio Liszt, donde alumnos de toda europa aprenden entre otras piezas, las “Danzas Húngaras” de Brahms.

– El olfato y el gusto se impresionarán ante la cantidad de pimentón del gulash o cualquier otro plato de nuestra mesa.

– Y qué mejor que sentir el tacto de las aguas de sus balnearios en nuestra piel ¡Date una vuelta por Budapest!1452422_10152084945439686_792571159_n

 

 

 

 

 

 

Imprescindible en Tel Aviv: ¿dónde está mi habitación?

TEL018Es muy importante si viajas en fin de semana. No se trata de elegir un hotel que esté cercano al puerto de Tel Aviv o a la playa. Tampoco me estoy refiriendo a que nos alojemos cerca de el Jardín de la Cumbre, o que los múltiples bares nocturnos nos pillen cerca para no “perdernos” a la vuelta. Los arquitectos querrán estar en plena Ciudad Blanca, con sus edificios Bauhaus de formas geométricas limpias, pero no se trata de escoger hotel. Se trata de escoger habitación.

Edificio Bauhaus-Dana Friedlander

Edificio Bauhaus-Dana Friedlander

Porque el fin de semana tal como lo entendemos, comprende el sábado y el sábado es el día sagrado en la religión Judía. Y según los preceptos del judaísmo ese día hay que abstenerse de cualquier tipo de trabajo. Existen hasta 39 categorías de actividades prohibidas entre las que se encuentran hacer lazos, unir o separar hilos, apagar o encender fuego, o escribir o borrar 2 letras o más. Es decir, los judíos ortodoxos no hacen nada.

CIMG1624Por supuesto que los visitantes podrán disfrutar de la vibrante vida de Tel Aviv sin notarlo, no todos respetan esta norma, una de las entregadas a Moisés junto a los otros 9 mandamientos. Sin embargo, en el hotel sí observaremos cosas diferentes. La primera serán los carteles que hay en las puertas de las habitaciones. Habrá algunos de “No molestar”, otros de “Limpien la habitación”, pero también los habrá de “Observador del Shabbat”. El huésped/es de dicho cuarto está pidiendo a clientes y empleados del hotel especial respeto ese día.

Celebración del sábado-Jorge Novominsky

Celebración del sábado-Jorge Novominsky

Ascensor Shabbat-Flickr

Ascensor Shabbat-Flickr

Pero el protagonista de este artículo es el “Ascensor del Shabbat” que te hará pasar una noche toledana si te pilla cerca. Este ascensor parará 24 horas, día y noche en cada una de las plantas incesantemente, evitando así que se tenga que pulsar el botón, lo que supondría una ruptura de la regla por parte de los que opinan que no se puede manejar ese día ningún aparato tecnológico. Por tanto el consejo es que te asegures alojarte lejos del incansable “Ascensor del Shabbat” si eres tú el que quiere descansar.

1152¿Será por eso por lo que a Tel Aviv se le llama “la ciudad que nunca duerme“? La respuesta es no; los locales de ocio nocturno han proliferado mucho en esta joven ciudad, al igual que bares, restaurantes, salas de expociciones, etc. así que esa noche de desvelo se puede emplear en pasarlo bien entre gente menos religiosa. Y aunque hay que preparar el dinero, pues nos encontraremos en una de las ciudades más caras del mundo, en Tel Aviv se puede disfrutar de la comida, la bebida y el estilo de vido propio de la gente que vive a orillas del Mediterráneo.NormalTEL079

 

Los islandeses no cocinan con agua caliente

CIMG1621¿Cómo se puede hervir con agua fría? Es imposible, el mismo concepto de hervir conlleva la ebullición. ¿Quiere eso decir que en Islandia nunca se toma sopa, arroz o huevo duro?

Lo que no hacen los islandeses es abrir el grifo del agua caliente para añadir agua a un guiso que les está quedado seco y no parar el proceso de cocción. Jamás se preparan una infusión con agua caliente para no tardar tanto en el microondas. Algo pasa con el agua caliente, aunque no se nota a primera vista.Reykjavik_lights_hotel_bathroom-x604-y447

Al llegar a Islandia, dejar la maleta y meterse en la ducha se percibe cierto olor a huevo podrido al que no se le da importancia. Si lo que pasa es que hemos alquilado un apartamento, nos daremos cuenta de que hay un elemento que falta, el calentador de agua. Y sin embargo el agua sale caliente y con ese olor a huevo podrido…DSC00028

El agua caliente en Islandia no es potable, pero la fría sí que lo es. Cada una viene por una cañería diferente y la del agua caliente viene directamente desde el suelo. En esta pequeña isla que es Islandia encontramos más de 600 manantiales de agua caliente. Agua que brota ardiendo del suelo y calienta las casas de los islandeses. Esta agua no es se puede beber, aunque sí vale para ducharse, alimentar las cañerías de la calefacción o lavar ropa.iceland_geothermal-plant-pipes

Bajo el helado suelo de Islandia hay una gran caldera magmática, y en su territorio se encuentran la placa Euroasiática y la Norteamericana. En algunos lugares, el vapor de agua que se forma empuja con fuerza en agua fría que está más cerca de la tierra. Este el el géiser Strokkur.

DSC00034Muchos dicen que el paisaje en Islandia es lunático. Su tierra es volcánica y las plantas que logran hacerse paso no prosperan más allá de arbustos debido a las fuertes rachas de viento. Desde luego, de locos es lo que ocurre en verano, el sol de medianoche. Un día que no acaba y desafía nuestro reloj interno que nos insiste en que la jornada no puede durar 24 horas.

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En Islandia encontraremos montañas y saltos de agua increíbles y unos habitantes, luchadores y organizados como pocos. De casta le viene al galgo a estos descendientes de los vikingos que afirman que ellos fueron los primeros en descubrir América, mucho antes que Cristobal Colón.DSC00017

 

No te vayas del bar sin…¡cobrar! en Alemania

Fest zum Tag der Deutschen EinheitIrse sin pagar es más difícil. Las consumiciones suelen abonarse en el momento de pedir la gran cerveza en la que todos pensamos si nos visualizamos en el país teutón.

Hay que ponerse en situación, nos encontramos en un “biergarten”. Alemania está plagada de ellos, bancos de madera en torno a mesas alargadas, donde no encontraremos ningún vaso ni botella abandonada. Los alemanes son ordenados, es verdad, pero también son ecologistas y les gusta ahorrarse el dinero que les costaría no recoger el vídrio al terminar.Cerveza morguefile

Efectivamente, en la mayoría de los bares alemanes, pagas más por la consumición. Pagas por el contenido (la cerveza) y también por el continente (la botella). Y el dinero de la botella o vaso nos será devuelto cuando devolvamos nosotros el vidrio.

El problema viene cuando sabemos que no en todos los sitios utilizan este método. Un alemán con su lógica aplastante va a decirnos “¡te lo dicen al pedir!: 2 euros la cerveza y 1 euro pfand de depósito”. Qué majo, pero a los alemanes no se les entiende ni el primer ni el segundo día….ni el primer año.

Por eso mi recomendación es al acabar de beber, llevar el vaso a la barra, mirar al camarero con humildad y decir “Pfand” (como fanta pero sin a). Ahí llegará un seco “nein” (no) o una moneda que de no haber estado avispados habríamos perdido.SONY DSC

 

Desde luego yo el paseo por Alemania lo recomiendo empezar por Berlínjpeg-14792E005A2CC824-20100423-img_24607544.original.large-4-3-800-40-0-2693-1991 Una ciudad con un ambiente único. Hasta el año 89 la mitad de sus habitantes vivían bajo un régimen comunista. La otra mitad lo hacían aislados del resto del país y en un clima bélico, y por ello pagaban menos impuestos, recibían más becas y no tenían obligación de hacer el servicio militar.bode museum Al caer el muro, las dos mitades se juntaron en una explosión de alegría y modernidad. El tiempo es diferente, y la forma de concebir el mundo no se parece. Kennedy durante la guerra frío, afirmó con contundencia que él era berlinés y Marlene Dietrich cantaba siempre: “Aún tengo una maleta en Berlín, por eso debo volver“.Pause vor dem Reichstag

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