¿Quién da la vez en Budapest?

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La respuesta es…nadie.

Y no es que haya por todos los lugares dispensadores de papelitos con el número de turno, no. Los húngaros han desarrollado un sistema que les evita confusiones a la hora de pedir pan, pescado, fruta o carne; la fila.Inside_the_Great_Market_Hall_in_Budapest

Entrar en el Mercado Central de Budapest es una de las experiencias más únicas que se puede tener en un mercado. Al atravesar la fachada de pirogranito uno puede quedar impresionado por la estructura de acero y cristal y no darse cuenta de lo más llamativo: el ambiente completamente silencioso. Los compradores se disponen en filas organizadas que les permiten esperar a que llegue su turno para, en voz baja, realizar al tendero su pedido. No buscan hablar ni cotillear, van a comprar. 2996

Tal vez les venga de la herencia comunista que aún se respira en la ciudad, y ni compradores ni vendedores quieren que se les convenza de unas u otras adquisiciones, pero la verdad es que a los húngaros no les gustaba el mercado desde el principio. Admiten, al igual que la Unesco que es una joya arquitectónica; el entorno, a orillas del río Danubio es único pero….costó mucho dinero. Y las reglas nada más inaugurarse en 1897…¡incómodas! Higiene extrema, precios fijados por el director del mercado, transporte de mercancías y horarios de la venta rígidamente controlados…

2995Prohibieron expresamente ofrecer mercancías en voz alta, gritar, cantar, silbar, usar palabrotas y blasfemar. Y lo peor, los habitantes de Budapest siempre se han quejado de que los precios en la ciudad nunca fueron los mismos tras la inauguración del mercado.

Pero hay algo en los habitantes que les hace comportarse de esa forma. Cuando van a escoger por ejemplo una de las carpas que están vivas en los acuarios de la pescadería no hablan de los que la comerán en su mesa en Navidad. pontyok-fulladoznak-a-tescobanLos húngaros son serios y pesimistas. Ellos dicen que les sale todo mal. Después de 145 años bajo el imperio otomano, entran a formar parte en el Imperio Austrohúngaro con papel de secundarios. Llega la Segunda Guerra Mundial (nada agradable para nadie) y entran a forma parte de la Unión Soviética. Se les ilumina el rostro cuando dicen que han inventado el bolígrafo, pero pronto vuelven a su pesimismo cuando recuerdan los datos que despide su economía.

Pero a pesar de todo, Budapest es un deleite para los sentidos: IMG-20131203-WA0032

-Para la vista, porque el paisaje que conforma la orilla del río es Patrimonio de la Humanidad

-El oído quedará encantado junto a la fachada del Conservatorio Liszt, donde alumnos de toda europa aprenden entre otras piezas, las “Danzas Húngaras” de Brahms.

– El olfato y el gusto se impresionarán ante la cantidad de pimentón del gulash o cualquier otro plato de nuestra mesa.

– Y qué mejor que sentir el tacto de las aguas de sus balnearios en nuestra piel ¡Date una vuelta por Budapest!1452422_10152084945439686_792571159_n

 

 

 

 

 

 

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4 comentarios en “¿Quién da la vez en Budapest?

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